Splicetoday

Politics & Media
Jul 02, 2026, 06:28AM

Bring Maria Machado Home

It’s time to welcome Machado back onto the streets of Caracas.

Jpeg.jpeg?ixlib=rails 2.1

Maria Machado intends to return to Venezuela to help with relief efforts after earthquakes devastated her country. President Trump should do everything in his power to facilitate and celebrate that return. The time to demote Delcy Rodriguez—the interim placeholder who rose to power after the military deposal and incarceration of Communist and alleged narco-trafficker Nicolas Maduro—is at hand. The upheaval of nature and panoply of death and suffering have provided the perfect opportunity.

Why was Rodriguez, a fixture of the old, corrupted order, who many Venezuelans, both expatriated and still in the Commie-ravaged country, regard as nothing so much as a regime henchwoman, installed by the U.S. in the wake of Maduro’s fall? The easy three answers are: oil, money, and control.

Reports before the earthquake indicated that administration officials harbored doubts that Machado, who incontrovertibly won Venezuela’s 2024 presidential election and subsequently handed her Nobel Peace Prize to Trump, was ready to take the helm of her troubled sovereign nation. It’s presumed that she would win again if a free and fair election were held.

Leaving Rodriguez in place bought time. Her “administration” is coercible; under the thumb of the President, she’s not going to rock the boat, or challenge plans to remake Venezuela as a key oil ally in the Western Hemisphere, and to channel the energy output of the former Crown Jewel of South America away from global adversaries like China and Cuba.

Machado’s a Trumpian figure. She’s seen by the masses as the agent of deliverance from years of tyrannical rule, crippling anti-Communist international sanctions (the most crippling of which were placed by U.S. Presidents Obama, Biden, and Trump) and mismanagement of a trillions+ dollar oil industry, the result of which catastrophically lowered the country’s standard of living.

While Machado might shape up as an even more compliant partner, the power of her cult-figure populism introduces Donald Rumsfeld’s “known-unknown” factor into the equation. Despite her apparent fealty to Trump, a sweeping democratic victory in a free election would enable the banished pro-democracy advocate and folk-heroine in ways that can’t be predicted.

It’s time to cast off those fears and welcome Machado back onto the streets of Caracas. There’s no need to throw Rodriguez onto those streets, but the message should ring clear to the people of a nation in mourning—her days as interim president are numbered. Elections are coming.

Trump has pledged and delivered disaster relief to a county he calls our “new friends.” He should now secure the safety of Maria Machado, enable the potential for a Venezuelan democracy, and bring her home.

Discussion
  • La Transición Hueca de Venezuela: El Plan Coordinado para Controlar los Recursos Mientras se Bloquea la Democracia Michael R. Machi 8 de junio de 2026 INTRODUCCIÓN Han pasado cinco meses desde la destitución de Nicolás Maduro en enero de 2026 y la instalación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. Durante este tiempo, la narrativa desde Washington ha sido constante: se está restaurando la democracia, se están levantando las sanciones y Venezuela transita hacia la estabilidad y la prosperidad. La realidad es marcadamente distinta. Lo que en realidad ha ocurrido es una operación coordinada entre el gobierno de Estados Unidos y la facción de Rodríguez para consolidar el control sobre los vastos recursos naturales de Venezuela —petróleo, gas natural, oro y minerales raros— mientras se excluye sistemáticamente a la oposición democrática genuina y se garantiza que las elecciones nunca ocurran. La evidencia es sustancial. No radica en grandes conspiraciones ni en acuerdos secretos, sino en lo que ha sucedido y, más importante aún, en lo que deliberadamente no ha sucedido. LAS LÍNEAS DE TIEMPO PARALELAS: EVIDENCIA DE COORDINACIÓN ANTICIPADA La destitución de Maduro no fue una respuesta improvisada a una crisis. Fue una operación coordinada, con una preparación visible a lo largo de varias líneas de tiempo distintas pero paralelas. Línea de Tiempo 1: La Oposición Neutralizada (2024–2025) María Corina Machado —la figura de facto de la oposición— fue inhabilitada por el gobierno de Maduro para postularse en la elección presidencial de julio de 2024. Tras la votación, que la oposición documentó como una victoria de aproximadamente dos a uno para su candidato sustituto Edmundo González Urrutia, ella se ocultó dentro de Venezuela durante unos once meses. Salió a la luz en diciembre de 2025 para viajar a Noruega a recibir el Premio Nobel de la Paz y ha permanecido en el exilio desde entonces. Para cuando comenzó la operación, la alternativa democrática más creíble ya había sido empujada primero a la clandestinidad y luego fuera del país. Línea de Tiempo 2: La Escalada con Irán y el Alza del Precio del Petróleo (2025–2026) El conflicto creciente con Irán tensó los mercados petroleros globales y empujó los precios marcadamente al alza. Para la escalada de finales de febrero de 2026 y el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, el crudo Brent se disparó dramáticamente —promediando alrededor de 117 dólares por barril en abril y tocando máximos cercanos a 138 dólares— antes de retroceder hacia los noventa y tantos dólares a principios de junio. Esto creó el contexto geopolítico: preocupaciones por el suministro global, precios elevados y una prima estratégica para los proveedores ajenos a Ormuz. Línea de Tiempo 3: Campaña de Presión en el Caribe (Mediados a Finales de 2025) Las operaciones de Estados Unidos contra embarcaciones venezolanas se intensificaron en aguas del Caribe. Las acusaciones de narcotráfico contra el gobierno de Maduro —formalizadas por primera vez en las acusaciones de 2020 pero ahora siendo procesadas activamente— proporcionaron la justificación narrativa. Estas operaciones generaron presión sobre el gobierno de Venezuela y señalaron que se avecinaba una acción. Línea de Tiempo 4: El Bloqueo de Diciembre y el Repunte Posterior a la Captura (Finales de 2025 – Mediados de 2026) Los registros de producción contradicen cualquier narrativa simple de un "incremento previo a la destitución". Los datos de la OPEP situaron la producción venezolana cerca de 934.000 barriles por día en noviembre de 2025. Luego, en diciembre de 2025, Washington impuso un bloqueo petrolero e incautó buques tanque, colapsando las exportaciones a aproximadamente 498.000 bpd y obligando a PDVSA a recortar la producción. El repunte llegó después de la captura del 3 de enero: una vez que el Tesoro extendió licencias a los comercializadores Vitol y Trafigura en enero, las exportaciones subieron a unos 800.000 bpd ese mes y se aceleraron hasta un máximo de siete años de aproximadamente 1,25 millones de bpd para mayo de 2026. La velocidad de esa recuperación posterior a la captura —y el hecho de que la infraestructura y los canales comerciales estuvieran listos para mover barriles casi de inmediato— es en sí misma la evidencia más defendible de una preparación anticipada. ENERO DE 2026: LA EJECUCIÓN El 3 de enero de 2026, Maduro fue destituido en una operación militar estadounidense y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos. En cuestión de días, el Tribunal Supremo de Venezuela ordenó a la vicepresidenta Rodríguez asumir los poderes de presidenta encargada, y ella fue juramentada. No hubo un vacío de poder prolongado ni un período extendido de inestabilidad. Había un gobierno listo. Esto no es lo que parece la improvisación. ACCIONES INMEDIATAS POSTERIORES A LA DESTITUCIÓN: LA PRUEBA DEL PLAN En las semanas y meses posteriores a la destitución de Maduro, Estados Unidos y el gobierno de Rodríguez se movieron con notable rapidez y coordinación —la velocidad de la ejecución, no de la negociación. Alivio de Sanciones Bancarias (14 de abril de 2026) La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de Estados Unidos emitió la Licencia General 57 el 14 de abril de 2026, levantando las sanciones sobre el Banco Central de Venezuela y tres bancos estatales —Banco de Venezuela, Banco Digital de los Trabajadores y Banco del Tesoro. La licencia autorizó transferencias en dólares, banca corresponsal, remesas, nóminas y operaciones cambiarias —la plomería financiera que las licencias previas de petróleo, gas, oro y minería no podían utilizar porque no existía una vía legal a través del sistema bancario. Este nivel de coordinación, apenas tres meses después de la transición, apunta a términos acordados con mucha antelación. Reintegración con el FMI y el Banco Mundial (Abril de 2026) En las Reuniones de Primavera del FMI a mediados de abril de 2026, el secretario del Tesoro Scott Bessent respaldó públicamente la reintegración de Venezuela al Fondo, diciendo que el FMI estaba trabajando para traer de vuelta al país y hacer que "luzca como una economía normal". Esa puerta se abrió en meses, no en años. Posicionamiento de las Petroleras Chevron ya operaba bajo licencia e importaba crudo venezolano a las refinerías de la Costa del Golfo. El director ejecutivo de Eni visitó Caracas en abril de 2026 y firmó un acuerdo de desarrollo conjunto con PDVSA; Repsol anunció planes para expandir su producción existente. Las casas comercializadoras Vitol y Trafigura fueron encargadas de comercializar la mayor parte del crudo. Estos fueron movimientos comerciales sustanciales, no conversaciones exploratorias. Acuerdos Mineros (Principios a Mediados de 2026) Estados Unidos negoció un acuerdo de oro a principios de marzo de 2026 bajo el cual la minera estatal venezolana Minerven enviaría hasta 1.000 kilogramos de oro a refinerías estadounidenses a través de Trafigura. En mayo de 2026, una firma de propiedad estadounidense firmó un acuerdo de participación (de hasta aproximadamente 200 millones de dólares) para desarrollar el interés aurífero de Siembra Minera de Gold Reserve. Estos acuerdos se concretaron con notable rapidez, lo que indica una negociación previa. La Infraestructura de PDVSA Intacta De manera más reveladora, la infraestructura crítica de PDVSA —mejoradores, oleoductos, estaciones de flujo, terminales de exportación— emergió de la operación de enero sin sabotaje ni interrupción significativa. Esta fue una destitución coordinada, no una batalla por los yacimientos petroleros. El Repunte de las Exportaciones Petroleras Para mayo de 2026, las exportaciones petroleras venezolanas habían alcanzado aproximadamente 1,25 millones de barriles por día —un máximo de siete años, con Estados Unidos e India como los principales compradores. Con el Brent en los noventa y tantos dólares y el crudo pesado venezolano vendiéndose con descuento, los ingresos petroleros corren en el orden de decenas de miles de millones de dólares anuales. Si se suman los ingresos del oro y otra minería, el gobierno está generando una cantidad sustancial de divisas fuertes. LO QUE NO HA SUCEDIDO: LA OPOSICIÓN PERMANECE EXCLUIDA El inverso de lo anterior —lo que ha sido bloqueado, retrasado o simplemente no perseguido— proporciona la evidencia más clara de la intención. Machado Permanece en el Exilio Machado ha estado fuera de Venezuela desde diciembre de 2025. No se le ha ofrecido amnistía, ni se le ha propuesto un papel en el gobierno. El 23 de mayo de 2026, reuniéndose con otros líderes de la oposición en Panamá, anunció que se postularía nuevamente a la presidencia y que tiene la intención de regresar antes de finales de 2026 —pero solo bajo condiciones democráticas genuinas, que estimó tomarían de siete a nueve meses en establecerse (autoridades electorales neutrales, registro de votantes actualizado y la capacidad de que los candidatos de la oposición se postulen sin interferencia). Esas condiciones aún no existen. Edmundo González Sin Reconocimiento La administración Trump ha respaldado a Rodríguez en lugar de a González, a pesar de que González es ampliamente reconocido —incluso por los propios conteos de la oposición y por gran parte de la comunidad internacional— como el ganador de la elección de 2024. No se le ha ofrecido ningún papel en el nuevo arreglo. No Hay Elecciones Programadas La constitución de Venezuela exige elecciones dentro de los 30 días posteriores a que un presidente quede "permanentemente no disponible". Esa ventana pasó hace mucho. La administración ha desalentado consistentemente las conversaciones sobre elecciones, y no hay ningún cronograma ni mecanismo de transición en marcha. Continuidad del Viejo Aparato Las instituciones centrales del chavismo —el Tribunal Supremo, las fuerzas armadas, el Partido Socialista gobernante y los servicios de seguridad— permanecen intactas y alineadas detrás de la presidenta encargada. Esto es una sucesión autoritaria, no una ruptura limpia ni una transición democrática genuina. Sin Integración Democrática A pesar de los llamados de la oposición a la inclusión, no ha habido ninguna oferta de reparto de poder, ningún proceso de verdad y reconciliación, ni ningún mecanismo para que los partidos de oposición participen en la gobernanza. LA REALIDAD ECONÓMICA: DÓLARES PARA LA ÉLITE, BOLÍVARES PARA EL PUEBLO El análisis original argumentó que Venezuela debería dolarizar su economía y pagar a los trabajadores en dólares para restaurar el poder adquisitivo y la estabilidad. Esa lógica era sólida. El hecho de que Rodríguez no lo haya hecho es en sí mismo revelador. Venezuela cerró 2025 cerca del 500% de inflación, con la tasa subiendo hacia 2026 y economistas advirtiendo de un retorno a la hiperinflación. El salario mínimo formal había estado congelado durante cuatro años en 130 bolívares —con un valor de menos de cincuenta centavos de dólar. Rodríguez anunció un ajuste del salario mínimo efectivo el 1 de mayo de 2026, pero sigue denominado en una moneda local en colapso, incluso mientras los ingresos del petróleo y el oro fluyen en divisas fuertes. Si el objetivo fuera una estabilización económica genuina para los venezolanos comunes, una dolarización significativa podría haberse movido rápidamente. En cambio, el gobierno retiene el control sobre las divisas fuertes mientras distribuye una moneda local débil a la población. Eso no es accidental. Es control. EL INTERÉS CORPORATIVO: POR QUÉ LA OPOSICIÓN TENÍA QUE SER EXCLUIDA Las empresas internacionales de petróleo y minería necesitan un gobierno con el que puedan trabajar —uno que otorgue términos favorables, garantice la estabilidad de los contratos y no responda ante un electorado impredecible. Machado y González representaban una oposición democrática genuina. No podían ser controlados. Una oposición democrática habría introducido rendición de cuentas, exigido transparencia, insistido en que los beneficios fluyeran hacia los venezolanos comunes y cuestionado los términos de los contratos extranjeros. Eso la hacía incompatible con el arreglo desde el principio. EL PATRÓN DE ESPERA DEL "SOLO HAN PASADO CINCO MESES" Funcionarios estadounidenses de alto rango se han apoyado repetidamente en la idea de que es temprano —que la paciencia está justificada y que la democracia llegará a su tiempo. Pero cinco meses fueron suficientes para que se levantaran las sanciones bancarias, se respaldara la reintegración con el FMI, se firmaran acuerdos de petróleo y minería, y las exportaciones se dispararan a un máximo de siete años. Si existiera la voluntad de programar elecciones o integrar a la oposición, cinco meses habrían sido más que suficientes. La repetición del encuadre de "solo han pasado X meses" es en sí misma reveladora. Funciona como un patrón de espera. El cronograma no importa porque no hay cronograma. CONCLUSIÓN La evidencia apunta a una sola conclusión: la destitución de Maduro fue una operación coordinada entre el gobierno de Estados Unidos y la facción de Rodríguez, y el objetivo organizador fue el control de los recursos en lugar de la democracia. Las líneas de tiempo paralelas —la neutralización temprana de la oposición, el alza del precio del petróleo impulsada por Irán, la campaña de presión en el Caribe y la disposición de la maquinaria de exportación de Venezuela para dispararse en el momento en que se otorgaron las licencias— apuntan a una preparación anticipada. Las acciones inmediatas posteriores a la destitución —alivio bancario, respaldo del FMI, acuerdos petroleros, contratos mineros— apuntan a una negociación previa. La exclusión sistemática de la oposición democrática y la ausencia de cualquier cronograma electoral apuntan a un diseño deliberado. Machado permanece en el exilio. González permanece sin reconocimiento. El viejo aparato permanece en su lugar. Los trabajadores reciben bolívares mientras miles de millones de dólares fluyen hacia el Estado y las empresas extranjeras. Según la evidencia actual, la democracia no es el destino —y puede que nunca haya sido parte del plan.

    Responses to this comment

Register or Login to leave a comment